Con más o menos éxito, ya estuve tanteando el terreno y desde luego no pareces dispuesta al mismo tipo de aventura que yo. Quizá te entró vértigo, quizá es que nunca has pensado ni sentido nada de lo que yo he sentido hacia ti, con lo cual todo esto sería absurdo...
Pero entonces, ¿por qué noté yo algo más, algo especial cuando nos encontramos aquí hace ya casi 4 años? ¿Acaso es tu manera de ser y yo la estoy malinterpretando? ¿Acaso puedo negar que me sentí tentada por ti, seducida por ti?
No sabes lo confusa que estoy. Aunque me sienta como flotando en una nube cuando pienso en ti, cuando te imagino, cuando te recuerdo, cuando sueño que te beso..., esto me está torturando. Sí, parece que cuando estaba todo a punto de darse por zanjado, de puro abandono por tu parte y, en consecuencia, también por la mía... vuelves y reflotas lo que estaba semihundido. Le das un nuevo color a mi rostro con tu propuesta inesperada, me sacas brillo, me sacas a pasear por mis sueños dormidos, llenos de polvo en el rincón de "prohibidos" de mi mente...
¿Debo de fiarme de mi instinto? ¿Me está dictando la verdad? ¿O es todo pura imaginación mía?
También cabe preguntarse algo más, aparte del "qué esperar de ese viaje y de ti"... ¿por qué has hecho esto? ¿Por qué justo ahora, tras tantos meses y años de castigo, hablándome una vez cada dos meses...? ¿Cuál ha sido tu motivación? Era por pena, porque sientes que nos une algo importante, porque te importo... me cuesta creer en cualquier opción que implique un mínimo interés hacia mi persona.
En el fondo, por paradójico que resulte, tengo ganas de llorar. Tras la conversación de ayer, aunque no lo supieras, me estabas rechazando a mí. "I'm pretty sure I'm not into girls..." Y, abriendo una angosta
No sé qué más pensar. Ayer procuré no hacerlo mucho, y después me escuché diciéndome en mi interior que en la distancia las cosas siempre se enfrían, y se ven de otra manera... y que en persona seguramente tendría la oportunidad de pelear. Pelear por algo más, aunque solo sea un beso... sé que me conformaría (quizá no del todo) con un beso y con cogernos de la mano en alguna de nuestras rutas entre laurisilvas. Con jugar a tontear inocentemente.
No puedo dejar de imaginar las miles de situaciones que se nos pueden presentar. En el coche, de camino a nuestro próximo descubrimiento en la isla, al volver a casa... al tumbarnos en la cama, al sentarnos en el sofá a charlar mientras degustamos una copita de prosecco... Una de mis bazas es que, dejándonos embriagar, nos dejemos llevar por nuestros labios. Llevo tanto tiempo sin ver los tuyos y, sin embargo, sé lo mucho que me siguen gustando. Me tientan, me seducen, me incitan a morderlos suavemente, a entreabrirlos usando los míos... Cómo podría yo iniciar una conversación, cuáles serían las palabras exactas que pudieran hacerme desembocar en tu boca... eso es lo que deberé averiguar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario