La última vez que escribí aquí, nadie sospechaba que sería para decir que en CUATRO días volveremos a vernos. Toca cambiar de lado, esta vez al otro lado del Atlántico, casi pegado al Pacífico. Entre grandes cañones y tierras rojizas e inhóspitas. Todo lo contrario a Madeira y su lozanía, podría decirse.
Y una vez más, volviste a revolver lo que ya estaba bien como estaba, lo pusiste patas arriba para luego dejarme con mis ilusiones rotas de nuevo. Quizá sea señal de que nuevamente me estoy implicando demasiado y voy a llevarme una gran desilusión como siga pensando como ahora.
Pusiste sobre la mesa la posibilidad, bastante real, de quedarte unos 2-3 días más de lo previsto con nosotras. Pero tras varios días me dijiste que no era posible cambiar el vuelo... así que todo queda igual que antes. Aquella propuesta era innecesario, no tenías que haberme dicho nada hasta no estar segura... pero no eres consciente, por supuesto.
Ahora mismo quiero reprimir con todas mis fuerzas las ganas de hablarte. Y a la vez quiero preguntarte por qué no coges ese nuevo vuelo que me prometiste... prometiste cambiar las fechas pero me dijiste que era imposible, que sólo podías comprar un nuevo billete. Un billete que cuesta alrededor de 150€... supongo que es mucho para quedarte solo 2 días más...
Quiero preguntarte también cuándo podrás ir de camping, porque si no todos pueden el mismo día y vamos un día que tú no vayas... estaré decepcionada. Me debes irnos de camping al menos.