miércoles, 3 de noviembre de 2010

No sé si hoy ha sido como cualquier otro día... pero, si lo estoy dudando o, en todo caso, planteándomelo, es porque no lo ha sido. Pocas cosas de este día me han dejado indiferente. ¿Está dentro de los parámetros de lo normal querer a alguien solo un mes y 20 días después de haberle conocido? Me pregunto si tiene sentido echar de menos la forma de ser de alguien, o su forma de hablar, de expresarse, o que te cuente la historia de su vida, triste pero bonita, y que pienses que ojalá hubieras vivido tú eso, solo porque es bonita... aunque triste, sí. Pero es como en las películas de amor; ¿quién no ha soñado con eso? [...] Lo que me asusta no es verla llorar, lo que me asusta es ver a alguien a quien yo tenía por una persona fuerte derrumbarse de esa manera. Ver llorar a quien siempre me ha ayudado a mí a levantarme es como si se hubieran intercambiado los papeles, así que... ahora soy yo la que mira desde arriba y extiende la mano y ayuda a levantarse, supongo...

martes, 2 de noviembre de 2010

Ya sé lo que es sentir que no existes hasta que él te mira, o te toca la mano, o hace un chiste a tu costa para que todos sepan que estás con él, que eres suya.