A nawet bezczynnie z Tobą spędzać czas przynosi mi ogromną radość
domingo, 10 de junio de 2012
sábado, 9 de junio de 2012
Que alguien nos presentara sin saber lo que hacía...
Estoy intentando subsistir. Pero no me dejas con tus "ven aquí, siéntate a mi lado", con tus payasadas, con tus miradas... cuando te acercas para despedirte y me miras de esa manera. Esa mirada no expresaba amor, pero cabían en ella todos los demás sentimientos. Quizá cierta lástima por tener que despedirte. Porque te lo pasas de puta madre conmigo, ¡otórgame ese mérito! Te ríes, sí, aunque tú eres de risa fácil, con lo cual eso no es tan difícil. Mejor pensarlo así. No soy nadie extraordinario. Sólo alguien con quien compartes momentos ocasionalmente. Ayer fue mi día de suerte, porque estar contigo era mi suerte.
Oh, vamos, dime que no sientes nada por mí. Y no te creeré... o lo haré con gran pesar y cierto alivio; eso corta la carretera que me lleva a un destino más peligroso: a quererte.
Déjame decirte que estoy segura de quererte, con todo lo que eso supone para mí. Supone que sólo podré anhelarte, mirarte a escondidas, hacerte reír como mi única arma... y sé que nunca lo conseguiré. Pero te quiero, sé que daría más de lo que daría una simple amiga por una sonrisa tuya. Sé que esas miradas, como las de ayer, me matan lentamente... dulce veneno... es imposible no ver esto que siento, esto que se siente tan adentro. Te quiero, y lo veo en cada mirada tuya, llena de magia y de misterio, capaz de expresar lo más noble que hay en ti.
Aún no sé en qué forma te quiero, y quizá sea mejor no intentar ponerle nombre o encorsetarlo, porque puede que te quiera de todas las formas que se me ocurran. Puede que, en el fondo, yo ya haya asumido que ella te hace tan, pero tan feliz como ninguna otra persona. Y yo no puedo negarte la felicidad, porque es lo que quiero para ti... me has hecho mucho daño con tus palabras, aunque eso es parte de un pasado que no conviene desvestir. Pero si tanto daño me has hecho es porque yo te di ese poder, yo te di la importancia que realmente mereces y por eso eres capaz de herirme con una sola palabra. Me has hecho daño, eso lo dejé atrás como pude, pero sigo luchando para que esto no acabe. Porque, ni contigo ni sin ti...
Entra en mi vida, te abro la puerta...
Oh, vamos, dime que no sientes nada por mí. Y no te creeré... o lo haré con gran pesar y cierto alivio; eso corta la carretera que me lleva a un destino más peligroso: a quererte.
Déjame decirte que estoy segura de quererte, con todo lo que eso supone para mí. Supone que sólo podré anhelarte, mirarte a escondidas, hacerte reír como mi única arma... y sé que nunca lo conseguiré. Pero te quiero, sé que daría más de lo que daría una simple amiga por una sonrisa tuya. Sé que esas miradas, como las de ayer, me matan lentamente... dulce veneno... es imposible no ver esto que siento, esto que se siente tan adentro. Te quiero, y lo veo en cada mirada tuya, llena de magia y de misterio, capaz de expresar lo más noble que hay en ti.
Aún no sé en qué forma te quiero, y quizá sea mejor no intentar ponerle nombre o encorsetarlo, porque puede que te quiera de todas las formas que se me ocurran. Puede que, en el fondo, yo ya haya asumido que ella te hace tan, pero tan feliz como ninguna otra persona. Y yo no puedo negarte la felicidad, porque es lo que quiero para ti... me has hecho mucho daño con tus palabras, aunque eso es parte de un pasado que no conviene desvestir. Pero si tanto daño me has hecho es porque yo te di ese poder, yo te di la importancia que realmente mereces y por eso eres capaz de herirme con una sola palabra. Me has hecho daño, eso lo dejé atrás como pude, pero sigo luchando para que esto no acabe. Porque, ni contigo ni sin ti...
Entra en mi vida, te abro la puerta...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)