martes, 29 de diciembre de 2009

Quiero ser tan duro como el hierro pero me derrito con tu olor.
Tengo el defecto de sonreír solo por no estar muerto.
Quiero estar cerca de ti, lo más lejos a tu lado.
Tú eres aire, yo papel. Donde vayas, yo me iré.
Todo cambia y sigue igual, y la vida te dará los besos que tú puedas dar.
¿No ves que siempre vas detrás cuando persigues al destino?
Y no volveré a sentirme extraño, aunque no me llegue a conocer.
Y no volveré a quererte tanto, y no volveré a dejarte de querer.
Ven hacia mí... podemos hablar tranquilos. Ven hacia mí... esta noche puedes ser feliz.
No es porque digas la verdad, es porque nunca me has mentido.
Que la vida se nos va, como el humo de ese tren.
...
Y podría alargar esta lista de frases aún más...
Sublime. El maestro de las palabras, el que pone toda la pasión en sus conciertos, el que fuma y bebe en ellos y se deja llevar por la emoción; tanto, que acaba con lágrimas en los ojos...
el gran Fito Cabrales.
Sin palabras... GRACIAS.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009

La soledad, esa compañera que nunca abandona. Qué paradoja, ¿verdad? La soledad nos acompaña, sí. ¿Nunca has pensado que puedes sentirte solo siempre que lo desees? Hay muchas maneras de entender la soledad, muchas maneras de sentirla. Para algunos, es el mayor temor de esta vida. Para otros, es su refugio cuando alguien les falta. Para algunos, es un estado de ánimo más... Hay quien le tiene pánico, y es que a veces es difícil quitársela de en medio. Hay a quienes les gusta estar solos y hay a quienes no. Aunque hay una leve diferencia entre sentirse solo y estar solo... Vivir juntos, morir solos. Yo no quiero morir en soledad, ni se lo deseo a nadie. Pero eso no quita que no disfrute de mis momentos de soledad. Los verdaderos, los puedo contar con los dedos de los manos, quizá por eso he aprendido a valorarlos más. Se puede decir que soy una especie de bicho raro que se conserva en soledad.
sábado, 19 de diciembre de 2009
Nunca olvidaré sus ojos enjugados en lágrimas, ese rostro partido, y un corazón roto de dolor que también podía ver. Decidimos romper brutalmente con todo, arrasamos con cualquier vestigio de amistad o cariño. Y aquel día nada volvió a ser igual para mí y para ellas. Y así continúa ahora, por supuesto. Hay cosas difíciles de superar o aceptar, y una de ellas es la verdad.
{Gracias por dejar tu huella por aquí, Llanitos, y, sobre todo, por comprenderme ;).}
{Gracias por dejar tu huella por aquí, Llanitos, y, sobre todo, por comprenderme ;).}
lunes, 14 de diciembre de 2009
¿Pesimismo? Nadie me va a corregir eso; además, son rachas. Quizá el pesimismo sea mejor para los malos tiempos. Es como... una manera de amortiguar el golpe. ¿Por qué no ponerse en lo peor...? Si todo sale mal, 0 desilusiones (en la práctica no es del todo así, porque, por más que la intentes suprimir, la esperanza siempre está ahí... pequeñita, pero presente). Y si todo sale bien, pues bienvenido sea.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Nuestros sueños suelen depender de otras personas. Ahí es cuando todo se complica. Pero, en la mayoría de los casos suele ser así. Lo que pasa es que, lo que para nosotros es un sueño, para la otra persona no lo es... cumplimos sueños para intentar alcanzar la felicidad, ¿no es cierto? La felicidad no debería depender de nada ni de nadie, al igual que los sueños, porque entonces te puedo asegurar que te durará poco. La felicidad no es un estilo de vida, no es ni tan siquiera un sentimiento común, es una serie de situaciones puntuales en tu vida, momentos fugaces que a veces no somos capaces de apreciar. La felicidad no se obtiene para nada más, es totalmente independiente, y NO depende de nuestras circunstancias, sino de nuestra disposición a aceptarla... o no.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Sé que no siempre he estado ahí cuando me llamaron, y dije que ese día no estaba para nadie. Sé que a veces me inventé excusas para poder estar sola y no salir. Renuncié a tantas cosas por ser y a la vez no ser como los demás...
Sé que he empleado alguna que otra mentira para no crear más dolor, sé que me he entregado demasiado en algunas ocasiones, sé que me he permitido sentir dependencia de algunas personas, sé que no siempre estuve a la altura de lo esperado y, a veces, por querer lo mejor para todos, me he llevado lo peor... pero eso es lo de menos, mientras no me quede sola.
He fallado muchas veces, pero siempre he sido capaz de reconocer mis errores, y eso me ha dado ventaja; aunque a veces haya tropezado con la misma piedra. Tuve que renunciar, elegir entre personas prácticamente igual de importantes, pero la vida me obligó a escoger: a quedarme con unos y a renunciar a otros. Y, a pesar de eso, les siento a todos como amigos, por igual, aunque no pase el mismo tiempo con unos que con otros.
He buscado la perfección, lo he intentado de veras, pero pensé que no valía la pena... y dejé de intentarlo.
Sé que he empleado alguna que otra mentira para no crear más dolor, sé que me he entregado demasiado en algunas ocasiones, sé que me he permitido sentir dependencia de algunas personas, sé que no siempre estuve a la altura de lo esperado y, a veces, por querer lo mejor para todos, me he llevado lo peor... pero eso es lo de menos, mientras no me quede sola.
He fallado muchas veces, pero siempre he sido capaz de reconocer mis errores, y eso me ha dado ventaja; aunque a veces haya tropezado con la misma piedra. Tuve que renunciar, elegir entre personas prácticamente igual de importantes, pero la vida me obligó a escoger: a quedarme con unos y a renunciar a otros. Y, a pesar de eso, les siento a todos como amigos, por igual, aunque no pase el mismo tiempo con unos que con otros.
He buscado la perfección, lo he intentado de veras, pero pensé que no valía la pena... y dejé de intentarlo.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Siento tanta frustración que diré incluso: "¡Dios!". Me da igual que nadie vaya a leer esto, lo importante es que no se me queda dentro. Pensaba que tantas cosas eran de una determinada manera... y veo que no son así (todo por mi estúpida ingenuidad y por pensar que existen las cosas ideales en este mundo). Prefiero callarme esas cosas precisamente, pero creo que me estoy llevando una gran desilusión y una gran decepción, por esperar de la gente lo mismo que yo doy. El problema estará en que yo doy demasiado, yo doy todo lo mejor de mí (no siempre y a todas las personas pero a muchas sí) y espero eso mismo. ¡NO, ERROR! Jamás esperes algo a cambio, o acabarás como yo. Siempre pensando en los demás antes que en mí, y está visto que en este mundo si eres así te pisotean, te ignoran, te destruyen, te empujan... si todos nos preocupáramos por los demás, entonces la cosa funcionaría. Pero como no es así... el caso es que la solución no es dejar de preocuparse por los demás, porque eso no va conmigo. No puedo dejar de ser como soy. No puedo dejar de entregarme como lo hago, es inevitable, es algo innato en mí. Me molesta ser así, aunque no siempre. Me molesta cuando se olvidan de mí a la hora de dar las gracias aunque sea, sin embargo, se supone que yo lo hago desinteresadamente. Yo ayudo sin pretender recibir nada a cambio, ¿no? Bueno, hasta cierto punto, obviamente. Hay mucha gente desagradecida, pero yo no puedo cambiar a las personas. Como decía aquella famosa cita: "Si quieres cambiar el mundo, empieza por ti mismo". ¿Y se supone que voy a cambiar mi vida para mejor dejando de ayudar...? Aprender a que te resbalen más las cosas, quizá esa solución no sea tan drástica. Aún así, sé que jamás aprenderé eso. Al contrario, yo me rallo por lo más mínimo. Cada detalle lo tengo en cuenta... y hay gente que no le da ninguna importancia a los detalles, pero a través de ellos también se demuestran los sentimientos o lo que nos importan los demás.
En fin, en este mundo todos tenemos cada vez más prisa, siempre de aquí para allá, y nunca con tiempo para pensar o preocuparnos por los demás. A veces hay que pararse en seco, reflexionar sobre tu vida, y mirar a tu alrededor, no estar tan ciego como para no ver que hay quien necesita TU ayuda. Para ti puede que sea una ayuda insignificante, para esa persona será justo lo que necesita. No se pide mucho, a veces basta con una sonrisa, que tan poco cuesta y tanto produce.
Desde luego, yo, ahora, de lo que menos tengo ganas es de sonreír...
En fin, en este mundo todos tenemos cada vez más prisa, siempre de aquí para allá, y nunca con tiempo para pensar o preocuparnos por los demás. A veces hay que pararse en seco, reflexionar sobre tu vida, y mirar a tu alrededor, no estar tan ciego como para no ver que hay quien necesita TU ayuda. Para ti puede que sea una ayuda insignificante, para esa persona será justo lo que necesita. No se pide mucho, a veces basta con una sonrisa, que tan poco cuesta y tanto produce.
Desde luego, yo, ahora, de lo que menos tengo ganas es de sonreír...
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