lunes, 13 de junio de 2011

Vuelvo. Me gusta volver. Eso significa que me había marchado. Y siempre es reconfortante volver. Aquí. Aunque, y ésto es lo preocupante, es que sea casi por el mismo motivo que la última vez que escribí aquí, o no exactamente...
Pronto se cumplirá una semana desde que... bueno, no importa. Quiero borrar ese día. Esa tarde. ¿Decepción? No... realidad. Ésta es la realidad, y yo no sé en qué demonios estaba pensando, ¡por Dios...! Es mi culpa; aún así, no puedo evitar relegar parte de esa culpa a la persona por la que la cabeza me ha estallado tantas y tantas veces, y más durante los últimos meses. He dado tanta forma a todos esos pensamientos que ya no sé si puedo perfilarlos más, pero, a la vez, no hay nada cierto. Eso es lo irónico. Llevo tanto tiempo pensándolo y ningún pensamiento tiene forma ni contiene algo coherente.
No han pasado muchos días desde que me paré a mirar hacia atrás y hacer un poco de memoria acerca de todo lo que he hecho, y de lo que me queda por hacer, que siempre será más de lo que ya he hecho, buena señal. El miedo, siempre latente, es que siempre queden ciertas cosas por delante y que siempre se vayan a quedar ahí. Puede que, para soñar, se necesite una sola persona. A veces, para cumplir un sueño, pueden ser necesarias dos.
No traigo nada nuevo aquí, tan sólo pensamientos desgastados y la misma personalidad de siempre, la mía, también un poco gastada, y poco definida. Pero he aprendido que no renunciaré a ella. Simplemente porque es tan difícil cambiarme a mí misma... y porque, de vez en cuando, me escucho a mí misma, y eso me calma; no siempre, es verdad. He sido muy tozuda para algunos asuntos y eso ha acabado por hacer que me detestara a mí misma. Puedo volver a decir que estoy cansada, he observado que esto no cambia. Me gustaría poder cambiarlo, pero en mi caso el cambio supone tomar decisiones demasiado trascendentes, y siento que no estoy preparada para tomarlas. Ni siquiera estoy preparada para vivir mi propia vida, ni para mirar al futuro de frente, ni para disfrutar el presente, ni para no mirar atrás.



Mañana espero no tener tiempo para pensar. No sería bueno.

En fin, tomaré este pequeño consejo... dream on.
http://www.goear.com/listen/1154420/dream-on-aerosmith