domingo, 27 de febrero de 2011
Un día, hace ya un mes, paseando por Londres... pasé al lado de un portal. En él, una mujer y un chico se despedían. Parecían esconderse de toda mirada curiosa o, quién sabe, quizá nadie supiera de eso que les unía, o no les estuviera permitido... parecían muy enamorados, en esa primera 'fase' tan dulce... y, en ese momento, reprimí las lágrimas porque, a pesar de todo, no olvidaba que no estaba sola. Mi mente abandonó a ese cuerpo que paseaba por una calle de Londres y se remontó a la que fue la historia de mi vida hasta hace un año... siempre había querido ser la protagonista de algo tan clandestino y tan secreto como lo que esa pareja tenía. Y recordé que nunca llegué a cumplirlo... que entre él y yo no hubo eternas despedidas en el portal, ni tardes enteras solos en casa viendo películas bajo una manta... no, no...
miércoles, 23 de febrero de 2011
m e m o r i e s
¿Recuerdas... nuestras guerras de almohadas? ¿Cuando nuestras madres nos tenían que separar, porque de otra forma no habríamos parado? ¿Cuando jugábamos a ser inseparables, pero sin querernos...? ¿Recuerdas las tardes en tu casa haciendo los deberes y las tardes en la mía haciendo cualquier cosa menos lo que debíamos? ¿Recuerdas nuestros juegos de aventuras y el pasillo de tu casa convertido en campo de fútbol para dos? ¿Las noches largas de verano volviendo del parque con nuestras madres? Recuerdo el sonido de tus carcajadas, lo mucho que te gustaba picarme, como has sido tú siempre. Querías ganar en todo y a todos. Y también me ganaste a mí... Anoche vi cómo un cigarrillo se hundía en tu boca, en vez de hundirse mis labios en los tuyos... te vi tan lejos como queda ahora ese pasado del que te he hablado antes. Algo se ha perdido por el camino, algo falta... nos hicimos mayores, nos vimos crecer, pero fuimos separándonos con cada año que sumábamos a nuestra edad. A veces pienso que, no contento con estar enganchado a tanta adicción, también me estás destrozando la vida a mí. A veces... me enfado contigo sin que lo sepas. Y, entonces, vuelve a abrumarme el sentimiento de querer abrazar cada una de tus sonrisas... Y vuelvo a mi rutina, en la que tú tienes cada vez menos presencia, quizá sea suerte. Pero no me sirve de nada estar un mes desintoxicándome, si después llegas y lo estropeas todo con uno de esos detalles que sólo yo sé ver, y mi mente vuela... y, quizá, probablemente, seguramente, vea lo que quiero ver... habrá algo detrás de tus gestos..., o no. Ésa es la puta cuestión.
Pero... ¿sabes qué? Ahogué todo en esta botella de alcohol, todo lo que (no) pasó se quedó entre esas cuatro paredes... y todo lo que suceda de aquí en adelante... quedará entre tú y yo, como nuestro pequeño secreto. Uno de tantos que mantenemos desde que éramos pequeños...
Pijemy za lepszy czas
Za każdy dzień który w życiu trwa
Za każde wspomnienie co żyje w nas
Niech żyje jeszcze przez chwilę...
Etiquetas:
memories,
si lo traduzco no va a tener la misma gracia
martes, 22 de febrero de 2011
No one ever said it would be so hard
Ha sido un tiempo de muchos cambios, o quizá no tantos, pero sí en poco tiempo, con lo cual me he llevado esa sensación. He viajado, he tenido tiempo para pensar, para recuperar las horas de sueño, para volver a perder la cabeza por ese alguien que pensé que había guardado bajo llave en el cajón de los recuerdos, he sufrido, he llorado cuando no he podido más, contadas veces, pero me ha venido francamente bien. Mientras tanto, la mayor parte de las cosas pende de un hilo... muchos frentes abiertos, muchos interrogantes. Todo sigue abierto, sin resolver, porque sólo con tiempo podré decidir algo, movilizarme, responder de una puta vez a tanto estímulo, que me están bombardeando. [...] El otro día escuché una idea interesante. Que te escuchen sirve no sólo para desahogarte, sino para ordenar tu propia historia, ese caos interior. Quizá el problema es que ya pocos me escuchan... no sé si es la gente, con tanta prisa, de aquí para allá, que ni se para a mirarme a los ojos y a ahondar en ellos, y ver que son el reflejo de todo lo que estoy sintiendo... o si soy yo, que voy poniendo y a la vez saltando barreras. Que, a quien puede realmente escucharme... no quiero saturarle más con tanto problema y tanta rallada. Y quien no puede escucharme, ya sea por mis propios prejuicios o... bueno, eso, que no puede escucharme. Dentro de este grupo entran prácticamente todas las personas que me rodean, que tengo a mi "alcance"; a aquellas de las que me separan kilómetros, poco más pueden hacer. Pero, como iba diciendo, muchas cuestiones futuras penden de un hilo. Algunas no tan futuras, puesto que también afectan a mi día a día. ¿Y qué? Llorar está de puta madre. Esa es mi solución provisional a todo.
jueves, 3 de febrero de 2011

Es ésta...
Después de ver esta foto, no hay dudas.
Ahora entiendo...
Por qué caí...
Por qué los pensamientos se sucedieron sistemáticamente como aquella vez.
Esa sonrisa...
Esa expresión...
yo ya la he visto.
Qué estupidez.
Y qué estúpida yo, que he vuelto a caer.
RRMA
Ahora entiendo que, quizá, acepte el presente porque crea estar viviendo en el pasado...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)