miércoles, 9 de diciembre de 2009

Sé que no siempre he estado ahí cuando me llamaron, y dije que ese día no estaba para nadie. Sé que a veces me inventé excusas para poder estar sola y no salir. Renuncié a tantas cosas por ser y a la vez no ser como los demás...
Sé que he empleado alguna que otra mentira para no crear más dolor, sé que me he entregado demasiado en algunas ocasiones, sé que me he permitido sentir dependencia de algunas personas, sé que no siempre estuve a la altura de lo esperado y, a veces, por querer lo mejor para todos, me he llevado lo peor... pero eso es lo de menos, mientras no me quede sola.
He fallado muchas veces, pero siempre he sido capaz de reconocer mis errores, y eso me ha dado ventaja; aunque a veces haya tropezado con la misma piedra. Tuve que renunciar, elegir entre personas prácticamente igual de importantes, pero la vida me obligó a escoger: a quedarme con unos y a renunciar a otros. Y, a pesar de eso, les siento a todos como amigos, por igual, aunque no pase el mismo tiempo con unos que con otros.
He buscado la perfección, lo he intentado de veras, pero pensé que no valía la pena... y dejé de intentarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario