lunes, 21 de diciembre de 2009



La soledad, esa compañera que nunca abandona. Qué paradoja, ¿verdad? La soledad nos acompaña, sí. ¿Nunca has pensado que puedes sentirte solo siempre que lo desees? Hay muchas maneras de entender la soledad, muchas maneras de sentirla. Para algunos, es el mayor temor de esta vida. Para otros, es su refugio cuando alguien les falta. Para algunos, es un estado de ánimo más... Hay quien le tiene pánico, y es que a veces es difícil quitársela de en medio. Hay a quienes les gusta estar solos y hay a quienes no. Aunque hay una leve diferencia entre sentirse solo y estar solo... Vivir juntos, morir solos. Yo no quiero morir en soledad, ni se lo deseo a nadie. Pero eso no quita que no disfrute de mis momentos de soledad. Los verdaderos, los puedo contar con los dedos de los manos, quizá por eso he aprendido a valorarlos más. Se puede decir que soy una especie de bicho raro que se conserva en soledad.

1 comentario:

  1. Mi muy querida Katy:
    Me he encontrado en tu texto en varias ocasiones, y es que mi mayor temor, es quedarme sola... Para mí la soledad es estar rodeada de un montón de gente y que nadie me comprenda, o que nadie sea capaz de venir a abrazarme cuando lo necesite de verdad, y ese abrazo me llene por completo.

    Sin embargo, estos últimos meses he tenido que pasar muchos fines de semana aquí sola (he sido la única valiente de mis compañeras de piso que se ha ido quedando algún finde jaja) y aunque a veces me pillara de bajón por unas cosas o por otras, he aprendido a disfrutar de estos ratitos de soledad, porque sirven para hablar con una misma y encontrarse cuando más perdida se está...

    Y cuando leo tus textos, me siento más acompañada que nunca, porque me siento identificada y siento que aunque no haya podido abrazarte nunca (cosa que espero se remedie no dentro de mucho) me entiendes a la perfección y puedo contarte cualquier cosa ^^

    Te quiero =)

    ResponderEliminar