viernes, 2 de diciembre de 2011

Time to start a new era.

Let me hold you
for the last time
It's the last chance to feel again
But you broke me,
now I can't feel anything
When I love you
it's so untrue
I can't even convince myself...
When I'm speaking
it's the voice of someone else
It tears me up
I try to hold on
but it hurts too much
I try to forgive
but it's not enough
to make it all OK

You can't play on broken strings...
you can't feel anything
that your heart doesn't want to feel.

You can't play on broken strings...












Algún día sabré tocarla mejor que tú, te dedicaré una canción, le dedicaré una canción a todas aquellas personas a las que quiero. Tú serás mi mejor inspiración. Por ti empezaré con esto, y por ti seguiré cuando me desgane...

domingo, 27 de noviembre de 2011

Y yo, que ya nos daba por perdidas, hoy remonto el vuelo por escenarios antes vetados y paseo mi mirada por todos tus encantos como si eso no me envenenara en absoluto, y en mis sueños delirantes imagino que aún eres capaz de amarme.

jueves, 27 de octubre de 2011

Me pregunto si tan solo existo para ti, y muchas veces lo dudo. Aguanto estoicamente en mi difícil posición, y lucho contra viento y marea, como si me encontrara en el cabo más alto que haya al lado del mar. Las olas chocan contra mí, el viento me derriba, pero no consigo caer al mar, ahogarme y olvidar... Son tantas sensaciones dispares. Es sentirte en una nube, y después preguntarte qué demonios haces queriendo a alguien como tú, esperando... yo creo que no, pero sé que esa espera me está consumiendo.

domingo, 23 de octubre de 2011

Yo no me quería enamorar...

Y es que el abrazo que necesito es el único que no voy a poder tener. ¿No es irónico? Voy a empezar a pensar que tengo muy mala suerte, o que me gusta torturarme. Que me gustan los imposibles, que soy adicta a ellos como a ella en este momento. Me despierto, y pienso en ella, porque sé que en un rato la veré. Me levanto, y ella es la razón por la que lo hago. Salgo de mi casa con una sonrisa, en su búsqueda. Y sé que fuerzo la sonrisa por ella. Pero llega ella y me hago la indiferente, estoy esquiva... y la sonrisa se me borra de la cara. Cuando me castiga con sus eternos silencios, sufro en silencio, me come el ansia por dentro, el ansia de sentir que nuestro tiempo juntas pasa en vano... tengo al lado a esa persona, a esa persona a la que le dedicaría mil palabras, cada una con más sentimientos que la anterior, y no hablo. Ninguna dice nada. Hablamos por medio de silencios; lo sé. Lo he sentido. Yo buceo en sus pensamientos y ella rebusca en los míos. Aún confía en dar con mi secreto mejor guardado hasta ahora. Porque, hasta hace poco, ella sabía de todos mis secretos... le contaba todos, hasta que ella se convirtió en uno de ellos.
La quiero... me ilusiono con que hubo un tiempo en que yo tenía el monopolio de su atención. Me engaño pensando en que alguna vez fue mía. Fue entonces cuando la perdí... porque nunca la tuve. Sé que ella detestaría la idea de saberse de alguien. A mí me encantaría saberme suya... me dejaría poseer. Me dejaría secuestrar, llevarme adonde ella quisiera llevarme.
Ahora es demasiado tarde. Ya siempre lo será, porque aquello sucedió. Y hay puertas que, una vez abiertas, no se pueden volver a cerrar, ni volver a cómo era todo antes de que se abriera la puerta. Y eso es lo que sucedió... fui la invitada a la que nadie invitó. Una invitada indeseada. Me colé entre dos personas que se querían, que se quieren. Parecía imposible que ellas pudieran acabar juntas y, sin embargo... el corazón dicta, el cuerpo obedece. Yo no me dejé llevar... no era de recibo. Sabía cómo habría acabado. Decidí que dejaría de quererla, que ganaría la más dura de las batallas, la victoria sobre uno mismo. Me alejé a la fuerza. Sentía ganas de decirle "buenos días, princesa" pero me obligaba a decir "hola" con gesto inexpresivo. En vez de sonreírle, torcía el gesto de la boca. A veces me dejaba vencer por mi propia debilidad, me compadecía de mí misma y buscaba en sus brazos un poco de calor, pero ella nunca me lo dio.
La odio... sí, la odio porque llega con su sonrisa y me hace creer que todo es posible. La odio porque me mata y me da la vida a la vez. La odio porque no sería capaz de hacerle daño a ella ni a las personas que ella ama... por eso, todo esto es un error.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Eres todo lo que pedía,
lo que mi alma vacía quería sentir
eres lo que tanto esperaba
lo que en sueños buscaba
y que en ti descubrí
tú has llegado a encender cada parte de mi alma, cada espacio de mi ser
ya no tengo corazón ni ojos para nadie
Sólo para ti
Eres el amor de mi vida
el destino lo sabía
y hoy te puso ante mí
Y cada vez que miro al pasado
es que entiendo que a tu lado siempre pertenecí
Tú has llegado a encender cada parte de mi alma, cada espacio de mi ser
ya no tengo corazón ni ojos para nadie
Sólo para ti...

Esto es en verdad
lo puedo sentir
sé que mi lugar
es junto a ti

Eres todo lo que pedía
lo que no conocía
y que en ti descubrí

lunes, 19 de septiembre de 2011

Toso por primera vez en 20 minutos desde que estoy en la calle. El aire de Madrid se me atraganta. Se junta el sonido de una ambulancia con la música de mi móvil, y no soporto tal nivel de decibelios. Clavo mi mirada en las sirenas de la ambulancia y no soy capaz de apartar la vista de ellas hasta que no lo pienso conscientemente. Será que ando muy despistada, últimamente. Coches a un lado y a otro. Autobuses, polvo, humo. Una pareja caminando delante. No soporto que alguien vaya unos metros por delante de mí. Vulnera mi libertad, o mi sensación de libertad. Pero hoy no tengo fuerzas para echar carreras conmigo misma ni adelantar a nadie.
La ambulancia se pierde en la entrada principal al Ramón y Cajal. Contemplo la cuesta que se erige ante mí. Tengo un primer plano del bullicio de aquella pequeña parte de la ciudad de Madrid. Pienso en M. Se va. Pienso en C. Se me escapa, y eso es casi peor que si se fuera. Pienso en D. Ahí sigue. Pienso en la otra C. Hace tiempo que nada es como antes, y aunque duele, no hago nada por remediarlo, o lo intento pero no doy con la tecla correcta. Pienso en A. Siempre estará ahí. Un momento, ¿cómo puedo estar segura? Jamás debería estarlo. Cuando crees que tienes a alguien, es cuando le pierdes, porque nunca le tuviste... nadie es dueño de nadie. No querría que nadie fuera el mío.
Tiro el chicle hacia la hierba, sin un atisbo de rebeldía, como algo natural. Sin importarme si alguien me ha visto. Y recuerdo que ya he hecho eso antes, en ese mismo lugar. A veces me cansa el hecho de saber que ya he hecho algo anteriormente. La monotonía está al acecho.

jueves, 15 de septiembre de 2011

12.

Así empezó todo. Se hizo extraño leer aquello de "Un mes!!" en el día 12 de cada mes en la agenda de mi amiga. Y saber que iba por una chica, no por un tal él. Todo encajaba, sí. Todas las piezas, menos las de mi cabeza. Debí de presentar un semblante descompuesto en cuanto lo supe, reflejo de mis repetidos "no puede ser... no, no puede ser... esto no me puede estar pasando a mí". La realidad irrumpía violentamente en mi mundo, en mis pensamientos. Se llevó todo por delante.
Y pensé que por fin llegaría la ansiada tranquilidad... que este año todo seguiría tal como había empezado, además, por su propia iniciativa.
Ahora observo a mi amiga y la veo más madura, más sabia, quizá más fuerte aunque sólo sean apariencias. La miro y no puedo evitar recordar mi promesa de que "de mí, no se iba a librar". Que yo no la iba a abandonar, por mucho que aquella noticia lo cambiara todo, desde nuestra relación hasta mi visión de ella que, no obstante, pienso felizmente, ha permanecido inalterable. Sé que es posible que algún día vuelva a cansarse de mí, a apartarme por un tiempo y después vuelva a mí, dándose cuenta de que yo cumplía con mi palabra. Que yo nunca me fui en realidad.


Me falta el aire, me sobran las palabras...