Anoche volviste a ser la protagonista en mis sueños. Aun después de que hayan pasado tantas horas de aquel sueño, vuelo al fantasear con que lo que sucedió en el sueño se hiciera realidad. Será que estos días he vuelto a pensar en ti, casi sin quererlo. Esperando que, al pensar tanto en ti, te dé por escribirme no muy tarde. Pero sigo esperando.
Así que los sueños son todo mi consuelo. Anoche soñé que me besabas, de forma impulsiva y apasionada. Sentía el calor de tu boca en mi boca, tu aliento exhalado dentro de mí. Tu boca esforzándose por sonreír de forma pícara mientras yo no podía ocultar mi incredulidad. Todo empezaba en una habitación en penumbra, afuera estaba oscureciendo ya... y de alguna forma acabamos en el suelo de aquella habitación. Casi rodando. Tú escapando de mí, yo persiguiéndote para matarte de risa al hacerte cosquillas. Satisfaciendo el anhelo de tocarte... tu cuerpo, ese muro infranqueable contra el que me estrellaría una y otra vez. Y cuando conseguía alcanzarte y me hallaba casi encima de ti, tú te incorporabas en el suelo. Te sentabas y te inclinabas hacia mí. Y mientras reías, me besabas... fue una sensación tan real que cuando desperté y me acordé de lo que había soñado, dolió. Tú me besabas a mí, yo me dejaba llevar por completo. Me perdía entre todas esas sensaciones de golpe. Tus labios húmedos, tu calor, todo lo tuyo en contacto con mi cuerpo... la carga sentimental hizo más intenso el momento, estoy segura. De repente, el imposible por excelencia iba más allá de lo posible, se convertía en realidad. Y era gracias a ti...
Y que no quiero ponerme a pensar, sólo respiro y te digo la verdad...
Porque si te tengo cerca puedo volar...
TU BOCA CONVOCA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario