Tengo varios puntos a mi favor. Ya no doy pasos en falso y sin meditarlo profundamente antes. ¿Sabes? Antes de irme lejos de aquí, pensaba escribirte una carta, y mandártela. Sin previo aviso. En ella, me sinceraba y casi daba por sentada la recuperación de nuestra relación. No recuerdo bien qué fue lo que acabó precipitando mi decisión. Pero no lo hice. Y me alegro. Tu actitud aquellos días (sí, tal vez fuera eso) no acabó de convencerme. Así que preferí reservarme esas palabras. Sabía que podían causar más impacto negativo que otra cosa. Era una situación delicada, aunque no lo pareciera a simple vista.
Hay días...
En que me escribes "tú eres lo que no me hace llor.ar... sino reír" y yo escrutino cada palabra al tiempo que no puedo ocultar mi asombro. Aunque sea en un contexto diferente al que me gustaría, sonrío satisfecha. Aunque ese "lo", en vez de "la", marque una diferencia abismal en el significado.
Hay días en que bromeo contigo con que me voy a Australia y me crees y me dices que sientes envidia por mí pero al fin y al cabo te alegras y yo insinúo que te alegras de perderme de vista y tú lo desmientes.
Hay días en que ya no puedo soportar escuchar tu voz por teléfono, porque después la oigo constantemente en mi cabeza.
Hay días en que hablamos de sexo y yo sé en quién piensas tú, yo sé a quién te entregas en cuerpo y alma. Vuelvo a la realidad. Baja todo de golpe, como el efecto de un jarro de agua fría... (pero hay que mantener esa sensación siempre, ¡sí! Es mejor...)
Y días en que de repente me dices que te alegras de que poco a poco vayamos recuperando lo que éramos y ni yo misma sé qué decir... aunque también me alegro, claro que me alegro.
Sin embargo, hace no tanto, ¡ayer! Me abrumó ese derrotismo propio de mí a veces. Esa sensación de que, por muy buena que sea y por mucho que haga y que trague y que me sacrifique por sacar esto adelante, no obtendré la recompensa que yo quiero. Ni seré tu prioridad, ni tu primera opción. El ser humano siempre queriendo acapararlo todo, siempre con ese afán de posesión. Poseer toda tu atención, todo tu tiempo, todas tus ganas, todas tus palabras, todas tus sonrisas. Y no, no puede ser así...
Así que por qué no mantener todo así. Mantener la prudencia, mantener la distancia. No dejarse llevar por la rabia o el enfado como muchas otras veces...
"...escuchar, confiar, esperar... y soportar todo lo que venga."
Wierzyłam w tą miłość tak, i nagle rozpadł się świat... bo kochać to jedno jest, a drugie kochanym być...
No hay comentarios:
Publicar un comentario