lunes, 4 de julio de 2011

Mi eterna (in)felicidad...

Sólo sé que algo no para de golpearme la cabeza. Que, quizá, algún día, haga algo de lo que me pueda arrepentir. Pero que siempre es mejor arrepentirse de algo hecho que de algo no hecho. Siento que debería llorar. Que quiero hacerlo pero no acabo de reunir las suficientes razones. Necesito un paseo, con o sin destino. Pero necesito salir. Ya. He topado con mi eterna infelicidad... ¿lo peor? El no encontrar la manera de desasirme a ella. Los posibles cambios están a una semana de distancia... los verdaderos cambios, a algo menos de dos semanas. ¿Podré soportar la espera? He perdido el control de mis manos, nerviosas, ajenas a mí. Como mis pensamientos. Tengo tantas ganas de romper con esa parte de mi vida, ¡y aún no puedo! Aún he de fingir que todo sigue su curso, antes de detonar la bomba y que todo salte por los aires. Es la alternativa coherente, aunque no lo parezca. Es lo mejor para todos los implicados. O no, qué demonios, es lo mejor para mí. Por una vez, pensaré en mí. Lo único que me asusta es no ser consciente del significado de la palabra nunca, y pronunciarla con ligereza, como quien pronuncia cualquier otra palabra menos trascendente. Nunca es nunca, ni en sus cumpleaños, ni en los tuyos, ni en los momentos de flaqueza, ni cuando todo se pone a tiro para volver a caer, el agujero se dibuja ante ti y la única fuerza que te impulsa es la de caer a ese vacío negro, lleno de inseguridades y toda la esperanza que aún podías albergar. Eso es. Eso es para mí. Un constante agujero que nunca se cierra, que nunca desaparece, que siempre está ante mí, a mis pies, tentándome e invitándome a cometer la última de las locuras en nuestra historia... ¿Qué es lo que se supone que he de mostrar? ¿Naturalidad y espontaneidad? ¿O he de frenar mis impulsos...? ¿Los impulsos buenos y los impulsos malos? Una vez más, quién pudiera no pensar...
Doy un paso hacia la puerta. La abro decididamente. Traspaso la frontera. Ya está. Me marcho. Aunque sé que volveré...

No hay comentarios:

Publicar un comentario