It's my birthday
I'll get high if I want to,
can't deny that I want you
but I'll lie if I have to
'cause you don't say you love me
to your friends when they ask you
even though we both know that you do, you do...
domingo, 7 de octubre de 2012
sábado, 6 de octubre de 2012
No soporto más estar en casa. Esperar a que ella me hable sin que nadie más lo sepa, porque eso es todo lo que puede ofrecerme sin encontrarse entre la espada y la pared...
Miro a mi izquierda y sólo veo dibujos que me hizo, garabatos, letras, estupideces... también a mi izquierda está el móvil que es mi vía de comunicación más fiel y discreta. Para ella, es perfecto. Así no despierta los celos de nadie...
Y me habla sin ton ni son, me pregunta, intenta ser amable, ¡ME BUSCA CUANDO HE DECIDIDO IGNORARLA O, SIMPLEMENTE, DEJARME LLEVAR...! Y estoy harta de estos vaivenes. Por las mañanas, tardes o noches, indistintamente y siempre en momentos inoportunos, me remato recordando las tonterías que hice por ella, como aquella noche en que, esperando en la cola para entrar a una discoteca, hablé con ella por teléfono. Estaba borracha. Yo, claro. Y no se me ocurrió otra cosa que profesar una y mil veces mi amor inocente hacia ella. Inocente e inofensivo. Dentro de la normalidad de una amistad pero rozando límites peligrosos. Ya se sabe, estaba borracha... no tenía fronteras ni inhibiciones. Sé que en ese momento eso que le dije era lo que sentía y tenía que decirlo, pero ahora no lo diría, ni estando borracha. Fue un completo error. Toda ella en mi vida es un error.
Y sé que no quiero verla más. Al menos no hoy, ni mañana... quizá durante la semana, si me da tiempo a ponerme a extrañarla, vuelvan las ganas locas de verla. De ir a verla en el momento que me plazca. Plantarme allá donde esté, como una completa idiotaenamorada.
Miro a mi izquierda y sólo veo dibujos que me hizo, garabatos, letras, estupideces... también a mi izquierda está el móvil que es mi vía de comunicación más fiel y discreta. Para ella, es perfecto. Así no despierta los celos de nadie...
Y me habla sin ton ni son, me pregunta, intenta ser amable, ¡ME BUSCA CUANDO HE DECIDIDO IGNORARLA O, SIMPLEMENTE, DEJARME LLEVAR...! Y estoy harta de estos vaivenes. Por las mañanas, tardes o noches, indistintamente y siempre en momentos inoportunos, me remato recordando las tonterías que hice por ella, como aquella noche en que, esperando en la cola para entrar a una discoteca, hablé con ella por teléfono. Estaba borracha. Yo, claro. Y no se me ocurrió otra cosa que profesar una y mil veces mi amor inocente hacia ella. Inocente e inofensivo. Dentro de la normalidad de una amistad pero rozando límites peligrosos. Ya se sabe, estaba borracha... no tenía fronteras ni inhibiciones. Sé que en ese momento eso que le dije era lo que sentía y tenía que decirlo, pero ahora no lo diría, ni estando borracha. Fue un completo error. Toda ella en mi vida es un error.
Y sé que no quiero verla más. Al menos no hoy, ni mañana... quizá durante la semana, si me da tiempo a ponerme a extrañarla, vuelvan las ganas locas de verla. De ir a verla en el momento que me plazca. Plantarme allá donde esté, como una completa idiota
miércoles, 3 de octubre de 2012
Esta añoranza no pasa, por más que pase el tiempo...
Es curioso.
A ti te gusta la canción "Me gustas tú" de Manu Chao, y a mí, sencillamente, me gustas tú.
A ti te gusta la canción "Me gustas tú" de Manu Chao, y a mí, sencillamente, me gustas tú.
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viernes, 21 de septiembre de 2012
Viernes. Una semana.
Toda la prisa que tuve antes del verano, antes de marcharme durante una buena temporada, la vuelvo a tener ahora. Siento que cada día que pasa es un día menos... sin ti. Que el margen para 'recuperarte' es cada vez más limitado y ya no hay nada que hacer.
Porque, cada vez que me cuentas que la quieres, que a veces has estado a punto de dejarla por unos motivos u otros pero sigues a su lado porque la quieres, yo tengo que fingir que me estás contando cualquier banalidad. Que tus palabras me resbalan, no me hacen daño, me producen la más absoluta indiferencia... y eso me hace sentir miserable. También un poco estúpida, por dar tanta importancia a quien fue capaz de estar sin hablarme todo un verano.
Dices que te alejaste para protegerme a mí, pero yo sé que había otros motivos (excusas) para ello. Lo peor es que ahora vuelves y pretendes que todo vuelva a ser igual. Vuelves pidiendo perdón y reclamando un tiempo perdido que yo deseo recuperar, ¡claro que sí! Pero es que mostrarme débil ante ti nuevamente me cuesta tanto... Tú no lo ves así, claro. Pero yo estoy volviendo a estar donde tú quieres, a hacer lo que tú quieres. Aún tienes la osadía de decir que todo está perdido, sabiendo, quizás, que yo no me callaré frente a esas palabras y que replicaré que no está todo perdido, ni mucho menos...
De nuevo, tú lo tienes todo, ¿y qué tengo yo? Tengo nuestros momentos de risas, de confidencias, de conversaciones a solas que siempre me remueven por dentro... pero fuera de ese ámbito universitario yo no tengo sitio en tu vida. O eso me demuestras un fin de semana más. Los fines de semana han llegado a convertirse para mí en un castigo... más que un descanso, o unos días en los que poder dedicarme más tiempo. Siempre tengo la sensación de que los ratos que pasamos son producto de tus ratitos libres entre una actividad y otra en los que no tienes nada que hacer. Bueno, casi siempre... esperar el autobús. Eso hago. Esperar contigo a que te marches. Una despedida más. Sólo queda alejarse sin decir ni tan siquiera adiós y darse la vuelta y mirarte a escondidas una última vez, y si también estás mirando, sonreír traviesamente. Y con cierta amargura, imperceptible para ti, por lo lejos que estás ya...
Esos momentos de risas, de complicidad palpable, sí, sólo los tenemos tú y yo y sé que alguien debe de sentir envidia al mirarnos y ver que siempre estamos riendo. Todo parece ideal entre tú y yo de cara al exterior... lo que hay entre nosotrs nadie más lo sabe. Tanto lo malo como lo bueno. Hoy me has llamado amiga... ya daba por perdido llegar a serlo. Tristemente pensé ayer que estoy en esa zona y ya nunca me podrás ver de otra manera... quizá sea ésa tu razón. Tu razón por la que no das un duro por mí, no me das ni la mínima esperanza de hacerme creer que podrías enamorarte de mí. ¿Enamorarte? Sólo tienes ojos para ella, yo lo sé y lo he sabido siempre. Pero este nuevo acercamiento hace que yo quiera implicarme más y más, y ya me estoy quemando. Y me plantea viejas preguntas sin respuesta...
¿Me hace bien estar contigo? ¿Me hace bien estar cerca de ti, aunque no nos hablásemos? Pero, ¿me hace algún bien poner yo misma la distancia entre esa persona con la que quiero estar y yo? ¿Debo ir en contra de mis sentimientos y mi voluntad, mantener la prudencia... o seguir adelante, con todo? Mintiéndote todos los días a los ojos, fingiendo que no te quiero, que no me encantas... pidiéndote perdón en silencio por quererte tanto y porque me guste tanto pasar el tiempo contigo. ¿Por qué me gusta pasar tiempo contigo? ¿Por cómo eres tú, o por cómo me haces sentir a mí...?
Sólo sé que ahora estás con ella, y ese pensamiento es más de lo que puedo y quiero soportar. Y que ahora me faltas más que nunca, quiero creer que no por puro egoísmo y rabia de pensar que estás con ella. Quiero pensar que te necesito, muy a mi pesar, exista ella o no. Esté ella en tu vida o no.
Así que sálvame, por favor, Dios, no quiero verla más... pero necesito escribir esto porque apuesto que la gente que dice que se acabó no sabe nada, no tiene ni idea de nada. ¡Maldita su vida...!
Porque, cada vez que me cuentas que la quieres, que a veces has estado a punto de dejarla por unos motivos u otros pero sigues a su lado porque la quieres, yo tengo que fingir que me estás contando cualquier banalidad. Que tus palabras me resbalan, no me hacen daño, me producen la más absoluta indiferencia... y eso me hace sentir miserable. También un poco estúpida, por dar tanta importancia a quien fue capaz de estar sin hablarme todo un verano.
Dices que te alejaste para protegerme a mí, pero yo sé que había otros motivos (excusas) para ello. Lo peor es que ahora vuelves y pretendes que todo vuelva a ser igual. Vuelves pidiendo perdón y reclamando un tiempo perdido que yo deseo recuperar, ¡claro que sí! Pero es que mostrarme débil ante ti nuevamente me cuesta tanto... Tú no lo ves así, claro. Pero yo estoy volviendo a estar donde tú quieres, a hacer lo que tú quieres. Aún tienes la osadía de decir que todo está perdido, sabiendo, quizás, que yo no me callaré frente a esas palabras y que replicaré que no está todo perdido, ni mucho menos...
De nuevo, tú lo tienes todo, ¿y qué tengo yo? Tengo nuestros momentos de risas, de confidencias, de conversaciones a solas que siempre me remueven por dentro... pero fuera de ese ámbito universitario yo no tengo sitio en tu vida. O eso me demuestras un fin de semana más. Los fines de semana han llegado a convertirse para mí en un castigo... más que un descanso, o unos días en los que poder dedicarme más tiempo. Siempre tengo la sensación de que los ratos que pasamos son producto de tus ratitos libres entre una actividad y otra en los que no tienes nada que hacer. Bueno, casi siempre... esperar el autobús. Eso hago. Esperar contigo a que te marches. Una despedida más. Sólo queda alejarse sin decir ni tan siquiera adiós y darse la vuelta y mirarte a escondidas una última vez, y si también estás mirando, sonreír traviesamente. Y con cierta amargura, imperceptible para ti, por lo lejos que estás ya...
Esos momentos de risas, de complicidad palpable, sí, sólo los tenemos tú y yo y sé que alguien debe de sentir envidia al mirarnos y ver que siempre estamos riendo. Todo parece ideal entre tú y yo de cara al exterior... lo que hay entre nosotrs nadie más lo sabe. Tanto lo malo como lo bueno. Hoy me has llamado amiga... ya daba por perdido llegar a serlo. Tristemente pensé ayer que estoy en esa zona y ya nunca me podrás ver de otra manera... quizá sea ésa tu razón. Tu razón por la que no das un duro por mí, no me das ni la mínima esperanza de hacerme creer que podrías enamorarte de mí. ¿Enamorarte? Sólo tienes ojos para ella, yo lo sé y lo he sabido siempre. Pero este nuevo acercamiento hace que yo quiera implicarme más y más, y ya me estoy quemando. Y me plantea viejas preguntas sin respuesta...
¿Me hace bien estar contigo? ¿Me hace bien estar cerca de ti, aunque no nos hablásemos? Pero, ¿me hace algún bien poner yo misma la distancia entre esa persona con la que quiero estar y yo? ¿Debo ir en contra de mis sentimientos y mi voluntad, mantener la prudencia... o seguir adelante, con todo? Mintiéndote todos los días a los ojos, fingiendo que no te quiero, que no me encantas... pidiéndote perdón en silencio por quererte tanto y porque me guste tanto pasar el tiempo contigo. ¿Por qué me gusta pasar tiempo contigo? ¿Por cómo eres tú, o por cómo me haces sentir a mí...?
Sólo sé que ahora estás con ella, y ese pensamiento es más de lo que puedo y quiero soportar. Y que ahora me faltas más que nunca, quiero creer que no por puro egoísmo y rabia de pensar que estás con ella. Quiero pensar que te necesito, muy a mi pesar, exista ella o no. Esté ella en tu vida o no.
Así que sálvame, por favor, Dios, no quiero verla más... pero necesito escribir esto porque apuesto que la gente que dice que se acabó no sabe nada, no tiene ni idea de nada. ¡Maldita su vida...!
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domingo, 26 de agosto de 2012
You have no idea how bad it gets...
Ok, so it's not like everything's lost. We can still make it perfect. It's up to you. Cause I'll always fall for you... again and again...
So I'm gonna tell you all these things, I'm gonna tell you how bad I wanna make out with you, but I won't tell you I love you cause that would be wrong, maybe... I want you so bad!!
You have no idea.
So I'm gonna tell you all these things, I'm gonna tell you how bad I wanna make out with you, but I won't tell you I love you cause that would be wrong, maybe... I want you so bad!!
You have no idea.
lunes, 20 de agosto de 2012
ya NO HAY NADA SEGURO...
It's like... nothing can actually make me happy right now. The only thing, well, the only person that could bring me happiness here was supposed to finally be back, but she's still far away from here... and the worst part is:
How much time still? How much waiting...? If only I knew it....
How much time still? How much waiting...? If only I knew it....
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