viernes, 9 de diciembre de 2011

Paradojas


Y paradojas de este mundo:
estudias para salvar vidas
y a mí me matas si me miras 
en segundos

jueves, 8 de diciembre de 2011

Neurosis, manía persecutoria, paranoia (?)

shame on you
No, si ya sabía yo... hoy en día no puedes fiarte ni de ti misma. ¿Qué fuerza de voluntad es ésta, que se quiebra enseguida? ¿Qué voluntad es ésta, que no me pertenece sino que más bien me gobierna? Esta voluntad obedece a tus deseos...

Oh, sí, por cierto, te echo de menos y me jode mucho reconocerlo (aunque tú nunca lo vayas a saber).
Ni 4 días... chica, estás perdida. O enamorada, que viene a ser lo mismo.


domingo, 4 de diciembre de 2011

A día 27 de noviembre ya ves lo que había... a día 4 de diciembre, esto es lo que queda. Algo menos destructivo, menos descorazonador. Y mejor, ¿eh? Mejor... porque esto me estaba matando. Ahora, por fin... -¡he necesitado más de 3 meses para asumirlo!- me resigno. Es lo que hay. Así es la vida. Y así está mejor, supongo; nunca pensé que diría eso. No quiero un corazón que sienta algo cruel e impuro. Algo que intente sobreponerse a un amor bonito. No quiero sentir nada que destruya algo hermoso. Aunque aún duele decirlo, sí, su historia es hermosa. Llena de casualidades, parece no tener fin...

Espero que, por mi parte, sí haya acabado. Aún tengo que ponerme a prueba, pero he dejado de verlo de la misma manera, por el simple hecho de bajar los brazos y resignarme. Su sonrisa carecía de la chispa, la vida que tenía antes...

viernes, 2 de diciembre de 2011

Time to start a new era.

Let me hold you
for the last time
It's the last chance to feel again
But you broke me,
now I can't feel anything
When I love you
it's so untrue
I can't even convince myself...
When I'm speaking
it's the voice of someone else
It tears me up
I try to hold on
but it hurts too much
I try to forgive
but it's not enough
to make it all OK

You can't play on broken strings...
you can't feel anything
that your heart doesn't want to feel.

You can't play on broken strings...












Algún día sabré tocarla mejor que tú, te dedicaré una canción, le dedicaré una canción a todas aquellas personas a las que quiero. Tú serás mi mejor inspiración. Por ti empezaré con esto, y por ti seguiré cuando me desgane...

domingo, 27 de noviembre de 2011

Y yo, que ya nos daba por perdidas, hoy remonto el vuelo por escenarios antes vetados y paseo mi mirada por todos tus encantos como si eso no me envenenara en absoluto, y en mis sueños delirantes imagino que aún eres capaz de amarme.

jueves, 27 de octubre de 2011

Me pregunto si tan solo existo para ti, y muchas veces lo dudo. Aguanto estoicamente en mi difícil posición, y lucho contra viento y marea, como si me encontrara en el cabo más alto que haya al lado del mar. Las olas chocan contra mí, el viento me derriba, pero no consigo caer al mar, ahogarme y olvidar... Son tantas sensaciones dispares. Es sentirte en una nube, y después preguntarte qué demonios haces queriendo a alguien como tú, esperando... yo creo que no, pero sé que esa espera me está consumiendo.

domingo, 23 de octubre de 2011

Yo no me quería enamorar...

Y es que el abrazo que necesito es el único que no voy a poder tener. ¿No es irónico? Voy a empezar a pensar que tengo muy mala suerte, o que me gusta torturarme. Que me gustan los imposibles, que soy adicta a ellos como a ella en este momento. Me despierto, y pienso en ella, porque sé que en un rato la veré. Me levanto, y ella es la razón por la que lo hago. Salgo de mi casa con una sonrisa, en su búsqueda. Y sé que fuerzo la sonrisa por ella. Pero llega ella y me hago la indiferente, estoy esquiva... y la sonrisa se me borra de la cara. Cuando me castiga con sus eternos silencios, sufro en silencio, me come el ansia por dentro, el ansia de sentir que nuestro tiempo juntas pasa en vano... tengo al lado a esa persona, a esa persona a la que le dedicaría mil palabras, cada una con más sentimientos que la anterior, y no hablo. Ninguna dice nada. Hablamos por medio de silencios; lo sé. Lo he sentido. Yo buceo en sus pensamientos y ella rebusca en los míos. Aún confía en dar con mi secreto mejor guardado hasta ahora. Porque, hasta hace poco, ella sabía de todos mis secretos... le contaba todos, hasta que ella se convirtió en uno de ellos.
La quiero... me ilusiono con que hubo un tiempo en que yo tenía el monopolio de su atención. Me engaño pensando en que alguna vez fue mía. Fue entonces cuando la perdí... porque nunca la tuve. Sé que ella detestaría la idea de saberse de alguien. A mí me encantaría saberme suya... me dejaría poseer. Me dejaría secuestrar, llevarme adonde ella quisiera llevarme.
Ahora es demasiado tarde. Ya siempre lo será, porque aquello sucedió. Y hay puertas que, una vez abiertas, no se pueden volver a cerrar, ni volver a cómo era todo antes de que se abriera la puerta. Y eso es lo que sucedió... fui la invitada a la que nadie invitó. Una invitada indeseada. Me colé entre dos personas que se querían, que se quieren. Parecía imposible que ellas pudieran acabar juntas y, sin embargo... el corazón dicta, el cuerpo obedece. Yo no me dejé llevar... no era de recibo. Sabía cómo habría acabado. Decidí que dejaría de quererla, que ganaría la más dura de las batallas, la victoria sobre uno mismo. Me alejé a la fuerza. Sentía ganas de decirle "buenos días, princesa" pero me obligaba a decir "hola" con gesto inexpresivo. En vez de sonreírle, torcía el gesto de la boca. A veces me dejaba vencer por mi propia debilidad, me compadecía de mí misma y buscaba en sus brazos un poco de calor, pero ella nunca me lo dio.
La odio... sí, la odio porque llega con su sonrisa y me hace creer que todo es posible. La odio porque me mata y me da la vida a la vez. La odio porque no sería capaz de hacerle daño a ella ni a las personas que ella ama... por eso, todo esto es un error.