sábado, 8 de noviembre de 2014

Beautiful woman, get out of my head

No recuerdo qué mañana fue. Una de estas de la semana pasada. Me desperté con ese desencanto propio de los sueños que nos gustaría (en el fondo...) que fueran nuestra vida real, y no un puto sueño.
Una noche más, viniste a mi cabeza y llegaste para ser la reina. Copando todos mis sueños, cada segundo de mi sueño. Creo que no recuerdo haber soñado nada más aquella noche. Solo eso... que volvía a tenerte cerca, aquí en Madrid, y que dormíamos en la misma cama. Hasta que se encendía la chispa. Y me dinamitaba por dentro. Un roce con la lengua, un roce tuyo sobre mi piel bastaba para tirar todo por la borda.
Y empezaban mis fantasías otra vez. Agolpándose todas en mi cabeza, todas querían salir a escena y hacerse realidad. Todas mis fantasías contenían la mayor de la fantasías, la reina de mis fantasías, .
De la cama donde dormíamos, que era el otro dormitorio (como en otro sueño que ya tuve contigo), pasábamos a mi habitación. Luego caías en un profundo sueño; parecía que no te mantenía despierta la misma emoción que a mí. Yo, mientras, sólo podía contemplarte dormir. 
¿Lo que duele? Que pareciera tan real como lo falso que resultó ser al despertar. ¿Lo que duele? Que ni siquiera tenga opciones. Lo que duele... ese beso tuyo.

Ese beso tuyo.
Que.
No.
Llega.

~

No hay comentarios:

Publicar un comentario