domingo, 18 de noviembre de 2012

Carta para ti

¿O debería decir... para mí, puesto que esta carta va dirigida a ti pero nunca será leída por su destinataria? Es bastante triste saber que nunca sabrás lo mucho que te quiero y que te he querido siempre, a pesar de todas las "putadas". Quizá no lo vayas a saber pero necesito compartir esto, que quede constancia de ello. Quizá, algún día, cuando ya no importe si te quise o no, leas esto y te des por aludida.
Al igual que ahora mismo sonrío para mí misma en el espejo porque me has dado el increíble regalo de tus palabras y tu atención, mañana puedo volver a renegar de todo esto y querer sofocar sentimientos como si de pequeños incendios se tratara. Hasta los incendios son más fáciles de controlar que esto que siento. Mañana puede que te conviertas en mi error favorito, y no en mi casualidad favorita.
Estoy de buen humor y, aunque me asusta pensarlo, las dos sabemos por qué es. En el fondo nada ha cambiado, pero mi actitud sí, y la tuya, a consecuencia, también. Eso me demuestra que aún queda algo por hacer, y mucho por decir. Ya no temo tus palabras como hace más de año y medio. Sé que no puedo esperar nada extraordinario. Bueno, ¡qué digo! Sólo tu presencia es algo infinitamente extraordinario, y maravilloso.
¿Sabes el problema? Que, mientras me encuentro haciendo mis actividades cotidianas, pienso en que te voy a escribir una carta, y se empieza a escribir sola en mi cabeza. Pero ahora, ante esta pantalla, no sé qué escribir. Sé que te quiero aunque esa idea me autodestruya y me oprima más que hacerme sentir libre, como debería hacerte sentir el amor. Evidentemente, esto que me une a ti es fuerte y yo no tengo el control sobre ello. Por eso a veces deseo enajenarme y olvidar que tú eres una parte irrevocable de mi vida y como tal no puedo dejarte marchar por poco que te soporte. Pero hay días... en que esto es como flotar, en que, sin vernos, no necesito verte y puedo esperar con más calma a la próxima vez que toque vernos.
Mañana será mañana, un día más, un día menos para vernos... Y el lunes... quizá este lunes marque impronta y me dé razones para sonreír a los próximos lunes que vengan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario