domingo, 27 de febrero de 2011

Un día, hace ya un mes, paseando por Londres... pasé al lado de un portal. En él, una mujer y un chico se despedían. Parecían esconderse de toda mirada curiosa o, quién sabe, quizá nadie supiera de eso que les unía, o no les estuviera permitido... parecían muy enamorados, en esa primera 'fase' tan dulce... y, en ese momento, reprimí las lágrimas porque, a pesar de todo, no olvidaba que no estaba sola. Mi mente abandonó a ese cuerpo que paseaba por una calle de Londres y se remontó a la que fue la historia de mi vida hasta hace un año... siempre había querido ser la protagonista de algo tan clandestino y tan secreto como lo que esa pareja tenía. Y recordé que nunca llegué a cumplirlo... que entre él y yo no hubo eternas despedidas en el portal, ni tardes enteras solos en casa viendo películas bajo una manta... no, no...

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