lunes, 5 de abril de 2010

Y después de unas vacaciones más en mi vida, siempre llega a destiempo ese sentimiento de culpabilidad. Y todas esas preguntas a la vez... por qué no he aprovechado para hacer más cosas, por qué perdí el tiempo en cosas absurdas... ¿por qué? Porque así lo sentía en ese momento, no sé. Y quizá sean mis pasiones uno de los pocos indicadores que me estén llevando por el camino correcto. Estoy intentando vivir, y no simplemente existir. Pero cada día se me hace más cuesta arriba, siento esa responsabilidad, que yo misma me he impuesto, sobre mí. La responsabilidad de vivir, que no es algo fácil, lo aseguro. Vivir conlleva superar cada momento con entereza, sin permitir que las corrientes negativas me arrastren. Agarrarse a todos esos tópicos, tipo 'carpe diem' o 'la vida son dos días'. Pero hay días en los que mandarías el 'carpe diem' a la mierda. Y, después de mis últimas vacaciones como estudiante de Bachillerato (en las de verano ya seré pre-universitaria, o eso espero), va a haber muchos días así. Se acerca uno de los momentos más trascendentes de mi vida. Días 7, 8 y 9 de junio. No puedo dejar de pensar, consciente o inconscientemente, en que cada día queda menos para esas fechas, y yo no me siento preparada. Estoy intentando trabajar al máximo durante todo el curso, intentándolo, básicamente, por llegar a esa dichosa nota de corte que piden para Medicina, y no sé si valdrá pena para el resultado que ahora mismo cabe esperar... y ése es... que me quede fuera. Siento que la universidad me queda grande, que todo lo que me queda de este 2º de Bachillerato también se me queda grande y no voy a poder con ello. Necesito... Dios, no sé. Necesito tener la seguridad de que, de aquí a que acabe toda esta locura, tendré algún día más para frenarme en seco y reflexionar seriamente sobre mi futuro, porque eso es lo que me estoy jugando. Y, tome la decisión que tome, siempre, cuando sea mayor y mire hacia atrás, existirá esa pregunta: "¿Y qué habría sido de mi vida si...?" Es inevitable. Pero, claro, nadie puede prever en qué acabará cada camino tomado, cada decisión. Las cosas se aceptan tal y como vienen, y hay miles de circunstancias por el camino, factores que decantan las cosas hacia un lado u otro, que nos enderezan en el camino o nos desvían de él. El único consuelo que me queda es que, en el fondo, algo de confianza en mí misma todavía me queda, y más de una vez me he demostrado que, en los momentos importantes, he sacado fuerzas de donde no las había. En el fondo sé que ya no habrá más 'altos en el camino', que todo lo que me queda se tiene que pasar de un tirón, y que será todo muy rápido, lo cual me favorece y me perjudica a partes iguales.
Hoy es mi primer día de "quiero mandar el 'carpe diem' a la mierda", el primero de esta recta final. En efecto, la depresión post-vacacional ya se ha instalado en mí.

1 comentario:

  1. Katy, amor
    No te rindas, aún no están echadas las cartas. Creo que te lo he dicho en varias ocasiones, a mí los primeros cuatrimestres nunca me han ido como yo quería y en el último: zasca! notazas.
    Y no pienses que por no llegar a la nota de corte serás peor y que tu esfuerzo no habrá valido la pena. Recuerda que: "si luchamos podemos perder, pero si nos rendimos hemos perdido de antemano". Y si te deprimes o necesitas cualquier cosa... Llanitos (o tu súper doble L) está ahí para ti, para intentar arrancarte una sonrisa.
    Ya verás, que el próximo verano va a ser el más feliz y bonito de tu vida ^^

    un besazo cariño =)

    ResponderEliminar