¿Pesimismo? Nadie me va a corregir eso; además, son rachas. Quizá el pesimismo sea mejor para los malos tiempos. Es como... una manera de amortiguar el golpe. ¿Por qué no ponerse en lo peor...? Si todo sale mal, 0 desilusiones (en la práctica no es del todo así, porque, por más que la intentes suprimir, la esperanza siempre está ahí...
pequeñita, pero presente). Y si todo sale bien, pues bienvenido sea.
Me parece que estamos las dos igual...
ResponderEliminarYo ahora he decidido que no voy a hacerme ninguna ilusión... Prefiero tener alegrías que no esperaba a golpes...
Un beso mi adorada Katy