domingo, 13 de diciembre de 2009
Nuestros sueños suelen depender de otras personas. Ahí es cuando todo se complica. Pero, en la mayoría de los casos suele ser así. Lo que pasa es que, lo que para nosotros es un sueño, para la otra persona no lo es... cumplimos sueños para intentar alcanzar la felicidad, ¿no es cierto? La felicidad no debería depender de nada ni de nadie, al igual que los sueños, porque entonces te puedo asegurar que te durará poco. La felicidad no es un estilo de vida, no es ni tan siquiera un sentimiento común, es una serie de situaciones puntuales en tu vida, momentos fugaces que a veces no somos capaces de apreciar. La felicidad no se obtiene para nada más, es totalmente independiente, y NO depende de nuestras circunstancias, sino de nuestra disposición a aceptarla... o no.
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Yo ya no sé si quiero cumplir sueñoso o no, porque si algo he descubierto este año, (ahora que llega la épca de reflexionar sobre él) es que cada vez que he cumplido alguno, he terminado cayendo al cabo de muy poco tiempo, y tampoco sé ya si de verdad merece la pena un instante de felicidad para después pasar meses y meses sumida en la infelicidad...
ResponderEliminarSí, no estoy para nada optimista, pero me parece que últimamente las circunstancias no me dejan...
PD: Un beso enorme =)
ResponderEliminarY espero que todo bien, mi muy querida Katy ^^