jueves, 30 de abril de 2009
Salí con mis libros en mano. Preparado a hacer lo que tanto tiempo llevaba haciendo... caminaba sin ansiedad alguna, mirando al frente, con una seriedad que pocas veces se correspondía con mi estado de ánimo real, pensando en que no me quedaban ya muchas horas para irme a casa. Todo transcurría como siempre. Bueno, había algo que no funcionaba. Aquella chica, sí, ella... hacía mucho que no hablábamos. Me preguntaba qué demonios le podía pasar conmigo. A veces parecía enfadada, sin embargo... ¡oh, no! Esto me pasa por ir en mi mundo... ¡casi me choco con ella! Por suerte, ella iba con la cabeza puesta en por dónde iba, no como yo... tan solo fue un encuentro fortuito. Pero, a juzgar por su enorme sonrisa cargada de ilusión, no diría que para ella haya significado lo mismo. He vuelto a cometer otro error... le he vuelto a sonreír, lo malo es que ella se ilusiona. Joder, pero por otro lado... es la verdad. Cada vez que nos encontramos siento una alegría que me 'obliga' a ser exteriorizada y sonreír. Que ella está loca por mí ya lo asumí hace mucho, ¿pero me comporto yo siendo consecuente con mis sentimientos? Yo... no la amo. Aunque ella es tan encantadora conmigo... atenta, cariñosa, amable... y, siempre que me ve, se alegra. A pesar de cómo la trato... no sé, hay días que me hace sentir especial por cómo es conmigo. Basta, no voy a permitir que esa idea peligrosa se desarrolle aún más en mi mente. Ella no es para mí ni yo soy el más conveniente para ella. Además, ya he encontrado el amor junto a otra persona... o más bien el amor me encontró a mí. Porque yo tan solo quería una tregua después de otra relación rota. Y ella, la chica encantadora, llevaba tanto tiempo buscándome que quería hacerme el encontradizo de una vez. Solo por probar...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario