jueves, 26 de marzo de 2009
Pensar en ti es lo que me mata, lo que me hiere donde más duele. Amarte ya se ha convertido en algo en contra de mi propia voluntad… ¿Y cómo deshacerme de cada uno de esos puñales que son los recuerdos que me quedan de ti? Ya no quiero hacerme más daño, quiero y no quiero amarte. La tristeza que me trae una imagen tuya es cada vez más grande, y tal vez sea lo que esté haciendo más fuerte este amor incomprensible e ilógico. Alimentando un amor que puede que al final resulte ser inútil, y alimentando a la vez mis infinitas esperanzas. Ya no sé qué hacer; odio estar triste, odio quererte y odio no tener la certeza de nada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Odiar, odiar, odiar. Odio, es el sinónimo de amor, dicen que para odiar se debe haber amado primero. Los que lo dicen no lo entienden, no se pasa del amor al odio en décimas de segundo, simplemente que odiar es una especie de defensa para olvidar... Pero no se consigue
ResponderEliminarUn beso